“Proyecto ortópteros SEZ”

“Proyecto ortópteros SEZ”

Inventario faunístico y ecológico de los ortópteros del término municipal de Don Benito.

Si nos paramos a pensar en las especies de animales que nos rodean habitualmente, sin duda los insectos ocupan el primer lugar en cuanto a número. Existen de todas las formas, colores y tamaños, cada uno adaptado a una forma de vida y un hábitat específico. Entre ellos, encontramos un grupo muy abundante y diverso denominado ORTÓPTEROS, conocidos comúnmente como saltamontes, langostas, grillos o cigarras. Llaman la atención por sus cantos, tamaño o abundancia y explotan gran diversidad de hábitats. La importancia de este grupo se debe en primer lugar a su papel ecológico como presas de un elevado número de depredadores, tanto vertebrados (mamíferos, aves, reptiles) como invertebrados (himenópteros, arácnidos, mántidos, etc). Es por ello que se encuentran en la base de las cadenas tróficas de casi todos los ecosistemas en los que se desarrollan.


Ejemplar de Anacridium aegyptium, comúnmente denominado como langosta.

Sin embargo, se les atribuye connotaciones negativas a nivel socio-económico, debido a que algunas especies, como Locusta migratoria (Linnaeus, 1758), Schistocerca gregaria (Forskål, 1775), Calliptamus sp. Serville, 1831 o Dociostaurus maroccanus (Thunberg, 1815), bajo determinadas condiciones ambientales, pueden presentar grandes explosiones poblacionales, denominadas “plagas de langostas”. Estas plagas ocasionan graves daños en la vegetación de la zona, así como un gran impacto económico negativo sobre los cultivos. De ahí que el conocimiento de su biología y distribución posea una gran importancia para anticipar y controlar impactos en la explotación agrícola.

Además de un interés económico, un mejor conocimiento de este grupo puede contribuir a su conservación. Los ortópteros se encuentran sometidos a grandes amenazas biológicas como la depredación, las enfermedades, el parasitismo o las introducciones exóticas. Por otro lado, se le suman otras amenazas con efectos a largo plazo en las comunidades de estos insectos, como los ocasionados por el cambio climático (aumentados en los últimos años) y amenazas de carácter antropogénicas, que producen la mayoría de los efectos negativos en los ortópteros al igual que en sus ecosistemas: como la deforestación, cambios en el uso del suelo, el uso de pesticidas y contaminantes o la recolecta de especímenes. Todo ello afecta gravemente al tamaño poblacional de las especies de este grupo, pudiendo llegar incluso a su extinción. La península ibérica, según el “Atlas y libro rojo de los invertebrados amenazados de España: (Especies vulnerables)” (Verdú et al., 2011), cuenta con 13 especies amenazadas (4 en peligro de extinción y 9 vulnerables).


Ejemplares de Dociostaurus jagoi y Sphingonotus azurescens encontrados en Don Benito, Badajoz.

La fauna ortopterológica mundial se encuentra representada por unas 26.550 especies (incluidas especies fósiles) distribuidas en 40 familias aproximadamente (Eades et al., 2014). La península ibérica, debido a las condiciones climáticas, ecológicas y geográficas singulares que presenta, posee una abundante y variada ortopterofauna, siendo de las más interesantes del continente europeo al contar con un alto número de especies, muchas de ellas endemismos, representando más de un tercio de las 381 especies totales. Es por todo esto que el conocimiento de la ortopterocenosis de la península adquiere especial interés para la conservación del grupo.

Sin embargo, su conocimiento no se encuentra igualmente distribuido a lo largo de toda la península. En relación a la comunidad de Extremadura, existe un desconocimiento general sobre su fauna invertebrada, con escasos trabajos publicados. Debido a su ubicación geográfica, con influencia de diversas áreas bioclimáticas, y a su pobre desarrollo industrial, Extremadura es una región que ha mantenido un valioso medio natural en buen estado de conservación general. Por ello, se hace necesario intensificar los trabajos entomológicos en esta zona si se tiene en cuenta el muy elevado valor natural de su territorio.

En concreto, el conocimiento de la ortopterofauna de esta comunidad es aún incipiente, destacando los trabajos de Llucià-Pomares & Fernández-Ortín (2009, 2011, 2014, 2016, 2018a) en el Parque Nacional de Monfragüe en la provincia de Cáceres, Parejo-Pulido & Rodríguez (2018) y Parejo-Pulido & Lagar-Carvajal (2018) en la provincia de Badajoz y Llucià-Pomares & Fernández-Ortín (2018b) en ambas provincias con el objetivo de la realización de un catálogo preliminar de la comunidad extremeña. En dicho trabajo, además de las nuevas, se hace una recopilación bibliográfica de las especies citadas para la región siendo un total de 105 (99 para Cáceres y 56 para Badajoz). Estos números siguen siendo relativamente bajos si se comparan con otras comunidades, y se hace más acentuado al comparar únicamente la provincia pacense. Sería interesante la realización de un mayor número de estudios en la comunidad y la provincia de Badajoz dado el gran potencial que presentan.


Ejemplar de Eumodicogryllus bordigalensis citado por primera vez para Badajoz en 2018 por Parejo-Pulido & Rodríguez.

Por todo ello, la Sociedad Extremeña de Zoología (SEZ) reconoce la importancia de un estudio faunístico sobre la ortopterofauna pacense, continuando la idea de la sensibilización por grupos poco conocidos de animales que, desde su desconocimiento, provocan cierta repulsión en la sociedad.  Además, desde un punto de vista de la conservación de especies en un mundo en cambio, se parte desde la base de que “no se puede proteger lo que no se conoce”.

Con este trabajo, se pretende mejorar el conocimiento de la ortopterofauna de Extremadura, en especial el de la provincia de Badajoz, de la que menos registros se dispone y de la que se intuye que aún quedan muchas especies por dar a conocer en estas tierras. Mediante la realización de un estudio faunístico y ecológico en el municipio de Don Benito, se contribuirá a ampliar el catálogo de ortópteros extremeño y pacense y a conocer las apetencias ecológicas de dichas especies en el territorio, así como aspectos de su ciclo vital. Se prospectarán varias zonas: las fincas de La Serrezuela y Doña Blanca, la Sierra de Ortigas y dos charcas temporales rodeadas de cultivos de cereal.

Desde la SEZ, animamos a a todo aquel interesado que quiera colaborar en los trabajos de muestreos y ayudar a que este proyecto consiga los objetivos marcados.


Mapa de la zona de estudio en el término municipal de Don Benito.

Equipo de la SEZ durante una jornada de muestreo de ortópteros durante el mes de julio como parte del proyecto.

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